Dayana Margarita Pomares Díaz.



La próxima armonía,

subirá desde la mirada de los hombres,

hasta los senos de la mujer

que rechazó al poeta,

costumbre dándose a la música

en los callejones.

Esta melodía

es una abreviatura,

una bebida que implora.

La felicidad es relativa

–dices–

en cortos espacios.

Este blues resume la muerte,

desde el piano, lleva tu nombre.



Una canción de cuna, sostenida y breve,

me defiende de los hombres

que han estado en las guerras,

en las trincheras,

aferrados a las fotos de las novias en casa.

La escuchamos desvirgar,

romper el vientre,

traer hijos para que mueran en otras guerras.

Esta es,

la que arrulla bajo mis ropas,

la que cantan los soldados,

los olvidados en las postas.

Creo verla,

nueva y entonada, crecer en mi vientre.

Desde la trinchera,

se tararea una canción de cuna,

para la hija que no supe ser.



Cuando te prendiste fuego parecías,

tocar al piano.

Francisco Mir

Ray Charles,

derrama Fa sobre la ceguera del piano,

toca un blues entrecortado.

En las cantinas,

nombra las mujeres que danzaron en la noche.

Ray Charles,

lleva difuso y poco comprendido este verso,

lo canta desde el sudor y la bebida.

Ray Charles,

toca un blues olvidado por Dios,

observa la lluvia desde la ventana,

Dios, lo deja morder en la memoria.



Dayana Margarita Pomares Díaz. Trinidad 1989. Poeta, miembro de la Asociación Hermanos Saiz. Licenciada en estudios Socioculturales. Ha sido incluida en la revista Temas 76, en el artículo, La poética trinitaria actual. Una aproximación, del autor Juan Lázaro Besada Toledo. Sus textos han tenido espacio en el boletín trimestral, La abeja, de la Oficina del Conservador de la ciudad de Trinidad y en las revistas La Jiribilla y El Caimán Barbudo en formato digital.