Mildrey Alfonso Bacallao


La historia de un gato sin botas.


PERSONAJES

GUSTAVO: Un gato de principios.

KAZÁN: Un perro testarudo y persuasivo.

DIENTE FRÍO: Un cocodrilo rapero y miedoso.

SOFÍA: Una gata presumida.

LEÓN: Un intruso.


ACTO ÚNICO. LA OBRA SE DESARROLLA SOBRE LOS TEJADOS.


ESCENA I

SOFÍA: (A LA LUNA QUE CUELGA DE UN HILO) Ay que desgraciada

soy, doce noches sin dormir, ay, mi corazón está irremediablemente

roto, roto de amor por el más hermoso de los gatos: ¡El Gato con

botas! ay, necesito una flor... (GRITA) Una flor... (APARECE

UN ACTOR Y LE ENTREGA UN LIBRO) he dicho una flor

¿Para qué quiero yo un libro?

LO TIRA, REGRESA EL ACTOR LE ENTREGA UNA FLOR,

RECOGE EL LIBRO, HACE UN GESTO DE DESAGRADO Y SE

RETIRA.

SOFÍA: Dime florecita mágica: ¿Me querrá algún día el Gato con botas?

(LA DESHOJA) ¿Me querrá...no me querrá...me querrá...?


ESCENA II

GUSTAVO: (ADOLORIDO LA OBSERVA DESDE LEJOS) Oh, Sofía,

mi adorada Sofía verte sufrir es cómo si me derramaran un cubo

de agua encima y por qué... por nada, por un simple gato con

botas, bah... un presumido, un charlatán, un mediocre (CAMINA

CABIZBAJO) y sin embargo... si pudiera hacer algo para evitar

ese dolor no lo pensaría dos veces (SE ANIMA) Pero claro, cómo

no lo había pensado antes... (EUFÓRICO) Yo... un simple gato

mortal, caminaré cielo y tierra hasta encontrar a ese infeliz con

botas y traerlo para ti amada mía y después...después... (SE

VA DESINFLANDO) me alejaré, sabiéndote dichosa (MIRA

HACIA TODOS LADOS) Pero será un secreto si mis amigos se

enteraran se burlarían de mí, por ello partiré de inmediato. Adiós

amada mía, si la suerte me acompaña calmaré tu dolor de una vez

y por todas ¡Adiós...!

KAZÁN: (SALTA DELANTE DE ÉL) Anjaaá...

GUSTAVO: (SE CAE DEL SUSTO. INCORPORÁNDOSE) ¿Kazán

cuántas veces te he dicho que no llegues de imprevisto, no ves que

tengo nervios.? (AGITA LAS MANOS FRENTE A ÉL)

KAZÁN: ¿No me digas...y con tantos nervios piensas ir a buscar al gato

con botas ése?

GUSTAVO: No, no, si yo, yo... ¿Me estás espiando?

KAZÁN: ¿Quién, yo...?

GUSTAVO: Sí, tú mismo, espiar es una falta de educación.

KAZÁN: Total no sé qué tanto le ves a ésa.

GUSTAVO: No, no, si yo...yo...

KAZÁN: Sí, tú mismo, un gato libre, estudioso, inteligente y venirte a

enamorar de una gatucha que ni siquiera le gusta leer (GUSTAVO

SE ASOMBRA) cómo lo oyes, detesta los libros.

GUSTAVO: Bueno, y qué...no gustarle leer tiene solución, si ella aceptara

yo la estimularía con muchísimo gusto. (YÉNDOSE) Y no te

metas más es mi vida ah...

KAZÁN: (LO SIGUE) Ella no es para ti Gustavo, a ver ¿Por qué crees que

se fue a enamorar del gato con botas ése, eh...?

GUSTAVO: (SE DETIENE CON PESAR) Porque el amor es así.

(CANCIÓN DE ROBERTO CARLOS «EL AMOR ES ASÍ,

TIENE FORMA IDEAL...»)

KAZÁN: (LO SACUDE) Piensa, Gustavo, piensa... ella ni siquiera lo

conoce personalmente: es orgullosa, simple, ilusa...

GUSTAVO: (LO TOMA POR EL CUELLO) Un caballero no habla así

de una dama.

DIENTE FRÍO: (LLEGA) Pero ¿qué es lo que veo...? (CANTA)

«Una riña entre amigos / no quiero ser testigo / porque soy

enemigo / de la riña y lo digo / no, no, no, la bronca no sirvió /

de ella me escudo yo / amigos son los dos / arriba la amistad /

la solidaridad / abajo el egoísmo / sepárense ahora mismo / que

esto se terminó / porque lo digo yo.»

KAZÁN: (TOMA AIRE) Míralo, enamorado como un perro.

DIENTE FRÍO: ¿De una perra?

KAZÁN: De una gata, míralo, una gata que solo le gusta los gatos famosos

bah...

GUSTAVO: Iluso yo, un don nadie, un fracasado, ay...

DIENTE FRÍO: Vamos tampoco tienes que ponerte así.

GUSTAVO: Amar sin ser amado es un desastre, Si fuera un gato famoso,

importante; pero yo... un don nadie.

DIENTE FRÍO: Si miraras a tu alrededor te darías cuenta de que eres

importante.

KAZÁN: Claro, es lo que trato de decirle.

GUSTAVO: ¿Importante yo... para quién...?

DIENTE FRÍO: Para nosotros, eres nuestro amigo.

GUSTAVO: Ay, que desgraciado soy (LES DA LA ESPALDA) Estoy

perdido.

DIENTE FRÍO: (A KAZÁN) Vamos, dile algo.

KAZÁN: Qué quieres que le diga si no nos ha hecho caso. Debemos hacer

algo urgente... (CAMINA DE UN LADO A OTRO)

DIENTE FRÍO: (LO SIGUE) Pero qué... a mí no se me ocurre nada,

nada de nada, nadita de nada.

KAZÁN: Ay, cállate no me dejas pensar.

DIENTE FRÍO: Pensar, pensar, pensar... (KAZÁN LE GRUÑE CON

INTENCIÓN. SE DETIENE.)

KAZÁN: Anjá... soy un cerebro. (SALE CORRIENDO)

DIENTE FRÍO: Espera ¿qué haces? Esto no me gusta ni un poquitín así,

qué estará tramando. (CANTA)

«Yo soy un cocodrilo / rapero y divertido / y no puedo dejar a un

amigo herido / soy rapero cocodrilo, jun, jun, jun....»

KAZÁN: (REGRESA CON UNA FOTO ENORME DEL GATO CON

BOTAS) ¿Y ahora qué me dicen, eh...?

GUSTAVO: ¿Dónde la has conseguido?

KAZÁN: (SE HACE EL DESENTENDIDO) La tenía guardada (SE

ACLARA LA GARGANTA) por casualidad claro (LO MIRAN

FIJO) ¿Qué...?

DIENTE FRÍO: ¿Es tu ídolo...?

GUSTAVO: ¡No lo puedo creer!

KAZÁN: Bueno, es, es valiente, ágil, inteligente... (EMOCIONADO)

¡Un héroe!

GUSTAVO: Era lo que me faltaba, qué desgraciado soy.

DIENTE FRÍO: ¡Apretaste!

KAZÁN: ¡Basta! Ese no es el punto: A ver Gustavo, mira hacia allá

(SEÑALA LA FOTO) dime qué tiene ese gato, que no tengas tú.

DIENTE FRÍO: (Ríe) ¡Todo! (KAZÁN LE GRUÑE)

GUSTAVO: Déjame en paz y vete con tu ídolo a otra parte.

KAZÁN: (AL PÚBLICO) A ver, ¿qué tiene este gato (SEÑALA LA

FOTO) que no tenga éste? (A GUSTAVO) ¡Claro, un sombrero,

y un par de botas! Pero eso lo resuelvo yo, o me dejo de llamar

Kazán. (SE VA)

DIENTE FRÍO: Éste entra y sale cuando le viene en ganas sin dar

explicaciones. (A GUSTAVO) Vamos amigo, ánimo felino.

(CANTA)

«De la gata Sofía / te enamoraste un día / perdiste la alegría / te sientes

despechado / triste y desconsolado, pero estoy a tu lado /

cantando con agrado / porque me gusta el rap, rap, rap.»

GUSTAVO: Ay, me muero.

DESDE UN LATERAL SE OBSERVA UNA CASA

NIÑA: (VOZ EN OFF) Mamá, hay un perro en el escaparate.

MADRE: (VOZ EN OFF) ¿qué sucede?

NIÑA: (VOZ EN OFF) Míralo ahí, hay un perro en el escaparate.

MADRE: (VOZ EN OFF) ¡Perro, perro...!

SE OYEN ESTRUENDOS, GOLPES, ALGARABÍA

KAZÁN: (LLEGA SOFOCADO, CON UN CACHARRO EN LA

CABEZA) Jesús, qué gentes más antisociales, casi me atropellan.

(A GUSTAVO) Vamos ponte esto. (UN PAR DE BOTAS Y UN

SOMBRERO)

GUSTAVO: Déjame tranquilo.

KAZÁN: De eso nada. (A DIENTE FRÍO) Ayúdame.

DIENTE FRÍO: Ya dijo que no.

KAZÁN LE GRUÑE, CAMINAN HACIA GUSTAVO FORCEJEAN,

CAEN DEL TEJADO. VOCES EN OFF

GUSTAVO: (SE INCORPORA AL TEJADO, AUN NO SE HA

DADO CUENTA QUE LLEVA UN PAR DE BOTAS Y UN

SOMBRERO) Cuando digo no, es no.

KAZÁN: (SE INCORPORA JUNTO A GUSTAVO) Ay, dónde se ha visto

un perro en un tejado, estoy adolorido (AL VER A GUSTAVO, A

DIENTE FRÍO QUE SE INCORPORA) ¿Qué te parece?

DIENTE FRÍO: Impresionante.

GUSTAVO: ¿Están hablando de mí?

KAZÁN: Un espejo por favor (LLEGA UN ACTOR CON UN ESPEJO)

Ahora dime: ¿qué tiene ese gato... (SEÑALA LA FOTO) que no

tengas tú?

GUSTAVO: No lo puedo creer, cualquiera diría que soy el mismísimo gato

con botas.

KAZÁN: Anjá. (POR EL ESPEJO) Retírenlo. Ahora debemos crear una

historia donde tú seas el héroe.

DIENTE FRÍO: Ja, Ja... eso es lo más cómico que he oído ¿Un héroe él?

GUSTAVO: Me niego rotundamente, es un absurdo, una farsa.

KAZÁN: (SIN OÍRLO) Dirás que rescataste a Caperucita del Lobo...

GUSTAVO: Pero ese fue el cazador...

KAZÁN: Dirás que despertaste a la Bella Durmiente...

GUSTAVO: Pero ese fue el príncipe...

KAZÁN: Y dirás que has ayudado a los pobres, despojándo a los ricos.

GUSTAVO: Pero ese es Robin Hood. Basta me niego, es demasiado obvio,

Son cuentos clásicos ¿quién me lo va a creer?

KAZÁN: (SEÑALA A SOFÍA) ¡Ella! No ha leído los cuentos, no le gusta

la literatura y quien no sabe fácil será de engañar.

GUSTAVO: No y no, eso no nos da derecho a engañarla.

KAZÁN: (SIN OÍRLO. A DIENTE FRÍO) Y tú serás el monstruo de

esta historia.

DIENTE FRÍO: (CANTA) «Un monstruo, un monstruo / un monstruo

adolorido / un monstruo que le teme a lo desconocido / bien

malo y atrevido.»

(ABRUPTO) ¿Quién... yo?

KAZÁN: sí, tú mismo.

DIENTE FRÍO: Pero eso me da mucho miedo ¿un monstruo... que

miedo!

KAZÁN: No seas tonto abres la boca y ya, para algo ha de servir ese

reguero de dientes que tienes ¿no?

GUSTAVO: Me niego, es un disparate. (TIRA EL SOMBRERO, LLEGA

UN ACTOR LO RECOGE Y SE LO DEVUELVE ÉL LO

VUELVE A TIRAR EL ACTOR LO RECOGE Y SE LO

LLEVA SIN MÁS)

KAZÁN: Pues hagamos una votación: que levante la mano el que quiera

que tú seas el gato con botas. (SÓLO ÉL LA LEVANTA)

GUSTAVO: Lo ves, perdiste.

KAZÁN: Votemos de nuevo: que levante la mano el que quiera que tú,

seas el gato con botas (LEVANTA LA MANO Y GRUÑE A

DIENTE FRÍO QUE ESTÁ INDECISO, PERO TERMINA

POR LEVANTARLA) Anjá... ahora los que están en contra.

GUSTAVO: Eso es trampa, he dicho no y basta.

KAZÁN: Por mayoría de votos ¡serás el Gato con botas! (GUSTAVO SE

TIRA AL SUELO, PATALEA. A DIENTE FRÍO) Ven te diré

lo que tienes que hacer. (CUCHICHEAN APARTE. REGRESA,

AL ACTOR) El sombrero por favor. (LO TRAE, SE LO PONE

A GUSTAVO) ¡Andando que una gata espera!

GUSTAVO: Conmigo no cuentes, suéltame... (KAZÁN LO EMPUJA

HACIÉNDOLO DESPLAZARSE)


ESCENA III

KAZÁN: (SOFÍA DE ESPALDAS) Ujum... vaya que tenías razón, es la

gata más linda que he visto. (SOFÍA AL VERLOS SE DESMAYA.

APARTE) Que gata más histérica. (GUSTAVO CORRE HACIA

ELLA LA AYUDA A INCORPORARSE REGRESA DÓNDE

KAZÁN) como le iba diciendo; mi amigo el Gato con Botas y yo

hemos decidido visitar esta ciudad y mi amigo al verla de lejos se

ha impresionado por su belleza.

SOFÍA: No lo puedo creer, Dios mío, esto no puede ser verdad.

GUSTAVO: ¡Claro que no!

KAZÁN: (LE DA UN CODAZO) No te cansas de hacer bromas eh... él

es muy tímido sabe (A GUSTAVO) Anda, cuéntale tus hazañas.

GUSTAVO: Kazán por favor no sigas.

SOFÍA: Tu modestia es un milagro.

KAZÁN: Un milagro fue lo que le sucedió el otro día.

SOFÍA: ¿No...?

KAZÁN: ¡Sí...! El otro día mi amigo caminaba por el bosque respirando

aire puro cuando de pronto oyó un terrible aullido seguido por un

grito. (SE OYE UN GRITO)

SOFÍA: ¿Quién era?

KAZÁN: Un enorme lobo con garras y dientes afilados a punto de saltar

sobre caperucita y comérsela a ella, a la abuelita, a un tío, a una

tía...

GUSTAVO: ¿Kazán...?

KAZÁN: Y a un cazador que por allí pasaba.

SOFÍA: (SE LANZA SOBRE GUSTAVO) ¿Y qué hiciste?

KAZÁN: (INTERCEDE) permíteme señorita... (SE ACLARA LA

GARGANTA) Mi amigo se acercó en silencio y sin ser visto saltó

sobre el lobo y... ¡zas...! acabó con él.

SOFÍA: Impresionante.

KAZÁN: Impresionante fue lo que sucedió después.

SOFÍA: ¿Pero hay más?

KAZÁN: Claro, un héroe siempre tiene qué contar.

GUSTAVO: No sigas Kazán (A SOFÍA) Yo no quería engañarte son cosas

de él.

KAZÁN: El colmo de la modestia (LO EMPUJA LANZÁNDOLO DEL

TEJADO) después de acabar con el lobo feroz siguió caminando

por el bosque cuando de pronto divisa en la cima de una montaña

un ataúd.

GUSTAVO: (SE INCORPORA AL TEJAD. APARTE) ¿Y ahora quién

lo frena?

SOFÍA: ¿Un ataúd?

KAZÁN: Como lo oye, mi amigo escaló la empinada montaña y cuál sería

su sorpresa al ver en el interior a una Bella Durmiente.

SOFÍA: ¡No...!

KAZÁN: ¡Sí...! Abrió el ataúd, tomó a la bella durmiente en sus brazos y

sin saber qué hacer le dio un beso profundo.

SOFÍA: ¿Un beso... profundo...?

GUSTAVO: te juro que jamás he besado a nadie.

KAZÁN: Tan profundo que cuando la Bella despertó se quedó, se quedó...

SOFÍA: ¿Enamorada?

GUSTAVO: ¡Kazán...!

KAZÁN: Eternamente agradecida.

SOFÍA: Lo sabía, eres un héroe.

GUSTAVO: No le hagas caso todo es mentira.

KAZÁN: Siempre es así nunca quiere que cuente sus hazañas.

SOFÍA: Así son los verdaderos héroes. Cuéntame, cuéntame lo que sucedió

después.

KAZÁN: ¿Después...? Bueno, pues... después... se encontró con unas

pobres gentes, tan, pero tan humildes, que no tenían ni para

comer y mi amigo sintió que se le oprimía el corazón.

SOFÍA: Un corazón tan noble... ¿y qué hizo?

KAZÁN: No te impacientes querida un héroe siempre encuentra solución.

GUSTAVO: ¡Kazán...!

KAZÁN: (APARTE) Déjame a mí, que a las gatas les encanta la

susceptibilidad (A SOFÍA) pues cuando estaba a punto de

convertirse en un mar de lágrimas oyó un carruaje que acercaba

a toda velocidad y, por si fuera poco, propiedad privada del Rey.

SOFÍA: ¡No...!

KAZÁN: ¡Sí...! Baúles abarrotados de oro, mucho oro, bastante oro...

GUSTAVO: ¡Kazán...!

KAZÁN: En fin, todo el oro del Rey, entonces mi amigo sin vacilar

un momento corrió y corrió hasta llegar donde el cochero y

derribándolo de un golpe tomó las riendas del coche regresó

dónde esas pobres gentes y les llenó las manos de oro, mucho oro,

pepitas de oro, cadenas de oro, relojes de oro...

GUSTAVO: ¡Kazán...!

KAZÁN: En fin, que por siempre quedaron eternamente agradecidos.

SOFÍA: Demasiado bello para ser verdad.

GUSTAVO: Todo es mentira. Por favor Kazán dile la verdad. Nosotros lo

que queríamos era, era...

KAZÁN: Demasiado tarde. (AÚLLA, APARECE DIENTE FRÍO)

DIENTE FRÍO: Agrrrr... (CANTA)

«Cocodrilo rapero / comer es lo que quiero / llenarme la barriga

con tres aventureros Sí, sí, sí... yo soy el monstruo aquí ya me

comí un totí un puerco jabalí / y ahora vengo pá ti / con papa y

con ají ¡agrrr...»!

KAZÁN: (SIGUIÉNDOLE LA CORRIENTE) Auxilio, auxilio, que nos

salve el héroe, el héroe.

SE ARMA LA CONFUSIÓN, SOFÍA SE ASUSTA, KAZÁN LE SIGUE

LA CORRIENTE

GUSTAVO: (MOLESTO) ¡Basta...! (A SOFÍA) No te asustes (LE DA UN

GOLPE A DIENTE FRÍO) deténganse estoy harto de mentiras,

yo no soy el Gato con Botas (TIRA EL SOMBRERO) Esto es lo

que soy, un gato común y corriente y éste es mi amigo Diente Frío.

KAZÁN: Bah... lo has echado todo a perder.

SOFÍA: ¿Pero... y tus hazañas, y...y...? No lo puedo creer he sido

engañada.

GUSTAVO: Yo sólo quería, yo... quería...

DIENTE FRÍO: Me voy a mi laguna que ya me duele un diente.

SOFÍA: De eso nada ahora mismo me las pagarán... (LOS PERSIGUE

A TODOS)

KAZÁN: (ESQUIVÁNDOSE) La culpa ha sido tuya y de nadie más.

SOFÍA: ¿Cómo te atreves insolente?

KAZÁN: Si no fueras tan burra te hubieras dado cuenta desde el principio

que todo era un engaño.

(AL PÚBLICO) ¿Quién rescató a Caperucita del lobo...? Lo ves ellos leen

en cambio tú lo único que haces es pensar en el Gato con Botas

ése, bah...

GUSTAVO: Aquí el único culpable soy yo, por... por...

DIENTE FRÍO: Y aquí el único santo soy yo por lo tanto me retiro.

SOFÍA: ¡Me las pagarán...!

TODOS SE GUARECEN PARA NO SER ATRAPADOS


ESCENA IV

LEÓN: (LLEGA EL ACTOR TRAE AL LEÓN Y LO DEJA SOBRE EL

TEJADO. SE VA) ¡Yo, el Rey de la selva he decidido conquistar la

ciudad! (Se golpea el pecho, ruge con autosuficiencia, resbala y cae.

Se incorpora adolorido temiendo ser visto) Bueno primero tendré

que conquistar los tejados, pero vamos eso es nada para un Rey.

(DIVISA A LO LEJOS A SOFÍA Y LOS DEMÁS) ¿Pero qué

es lo que veo... jum... un banquete! (CORRE HACIA ELLOS)


ESCENA V

SOFÍA: ¡Atrevidos!

KAZÁN: Burra y bien burra.

DIENTE FRÍO: ¿Quién me mandaría a meterme en esto?

EL LEÓN SALTA FRENTE A ELLOS

SOFÍA: ¡Ah... tú también...! (GOLPEA AL LEÓN QUE SE ATURDE

POR UN MOMENTO)

KAZÁN: ¿Y éste quién es?

GUSTAVO: Pensé que era amigo tuyo.

KAZÁN: Será amigo tuyo, mío no es.

GUSTAVO: Si no es tu amigo, ni es mi amigo ¿quién es?

DIENTE FRÍO: Pónganse de acuerdo tiene cara de pocos amigos. (EL

LEÓN RUGE CON FUERZA) ¡Ay... a correr...!

TODOS CORREN MENOS SOFÍA QUE HA QUEDADO ATRAPADA

EN LAS GARRAS DEL LEÓN

GUSTAVO: (SE DETIENE) Vamos Sofía, corre...

KAZÁN: (A GUSTAVO) No te quedes ahí parado, corre.

GUSTAVO: Huyan ustedes yo trataré de desviar al león.

KAZÁN: Pero ¿qué te has creído? Tú no eres el Gato con botas te tragará

de un tajazo. Gustavo regresa ¿Qué haces...?

GUSTAVO SE ENFRENTA AL LEÓN FORCEJEAN, APARECE

KAZÁN Y DIENTE FRÍO CON UNA MANTA COMO TOREROS

PARA ALEJAR AL LEÒN

KAZÁN: Oye grandulón ese es mi amigo. (LO AZUZA CON LA

MANTA)

DIENTE FRÍO: Y mío también. (IDEM)

GUSTAVO Y EL LEÓN RUEDAN POR EL TEJADO

KAZÁN: Vamos amigo sube tú puedes.

DIENTE Frío: Está vencido.

SOFÍA: Que horror ha caído debajo del león.

LLORAN

KAZÁN: Ha tenido tanto coraje como el mismísimo Gato con Botas.

DIENTE FRÍO: ¡Y todo por amor!

KAZÁN: Por amor, bah... (A SOFÍA) por tu culpa.

SOFÍA: Mentiroso.

DIENTE FRÍO: Cálmense parece mentira que acabamos de perder a un

amigo y lo único que les interesa es culparse uno al otro. Todos

somos culpables. Me voy a mi laguna a llorar a mi amigo. Ay...

qué dolor.

SOFÍA: Pobrecito ha sido todo un héroe... ¡Mi héroe!

SE ALEJAN POR DIFERENTES LUGARES

GUSTAVO: (REGRESA AL TEJADO, TIENE UN OJO Y UNA PATA

VENDADA. LOS LLAMA SIN ALIENTO) Amigos míos

esperen aquí estoy.

REGRESAN LO ABRAZAN ALEGRES


ESCENA VI


LOS GATOS BAJO LA LUNA HOJEAN UN LIBRO KAZÁN HACE

DE CAPERUCITA Y DIENTE FRÍO DEL LOBO

LEÓN: (CON MIEDO DESDE LEJOS) A mí no me gusta la ciudad

sáquenme de aquí, sáquenme de aquí... (LLEGA EL ACTOR

DISPUESTO A LLEVÁRSELO) Mejor me voy a la selva que allí

el Rey soy yo.

Mildrey Alfonso Bacallao, Ciego de Ávila, 1975.

Desde 2004 pertenece al «Taller Literario Fayad Jamís» en el poblado de Guayos, Sancti Spíritus. Incursiona en los géneros de Teatro y Poesía. Ha obtenido premios en encuentros de debates provinciales en ambos géneros. En 2010 y 2013, obtuvo el Primer lugar en la categoría de Teatro por las obras Una charla con mamá (Monólogo para adultos) y La historia de un gato sin botas (Teatro para niños) respectivamente. Ha publicado en la revista El Caimán Barbudo en la sección de poesía para noveles «Por primera vez». Recientemente fue premiada en la categoría de Poesía para adultos, en el Encuentro de debate Provincial 2018.

Obtuvo la Beca de Creación literaria «Sigifredo Álvarez Conesa 2017» convocado por el Consejo Nacional de Casas de Cultura.