Manuel Sosa

Dos versiones a poemas de culto

1-Antigonish, por Hughes Mearns

Ayer, en las escaleras,

me encontré con un hombre que no estaba allí.

Hoy tampoco estaba allí,

y cuánto, cuánto deseo que se vaya…

Cuando llegué a casa anoche tarde,

el hombre me estaba esperando

pero cuando me asomé al pasillo

¡ya no lo podía ver!

¡Vete, vete, y no regreses más!

¡Vete, vete, y no tires la puerta!

Anoche vi en las escaleras

a un hombrecillo que no estaba allí.

Hoy tampoco estaba allí,

oh, cuánto deseo que se vaya…

2-Donal Og, por Lady Augusta Gregory

Es anoche tarde cuando el perro de ti me hablaba,

de ti me hablaba el zancudo en su ciénaga profunda.

Eres tú el ave solitaria que atraviesa el bosque,

y espero que a nadie encuentres antes que puedas encontrarme.

Me hiciste una promesa, y me dijiste una mentira,

que vendrías ante mí allí donde se juntan las ovejas;

silbé y grité trescientas veces para que me oyeras

y lo único que hallé fue un cordero que balaba.

Me prometiste algo que te era difícil,

un barco de oro bajo un mástil de plata;

doce ciudades cada una con su mercado,

y una hermosa corte blanca junto al mar.

Me prometiste algo que no era posible,

me prometiste guantes de piel de pez;

que me darías zapatos de piel de pájaro,

y un traje hecho con la seda más cara del país.

Cuando voy solo al Pozo de la Soledad,

me siento y pienso en mis congojas;

cuando veo al mundo y a ella no la veo,

aquella cuyo cabello tiene un tono de ámbar.

Fue aquel domingo en que te di mi amor;

el domingo antes del Domingo de Pascua

y yo de rodillas leyendo la Pasión;

y mis ojos amándote ya para siempre.

Mi madre me ha dicho que no hable contigo hoy,

ni mañana, ni el domingo;

mal momento escogió ella para decírmelo;

fue cerrar la puerta después que robaran la casa.

Mi corazón es tan negro como el negror de la endrina,

o como el negro carbón en la fragua del herrero;

o como la huella que dejara un zapato en las salas blancas;

fuiste tú quien puso esa oscuridad en mi corazón.

Me has arrebatado el este, me has arrebatado el oeste;

me has quitado lo que estaba ante mí y lo que estaba a mis espaldas;

me has quitado la luna, me has quitado el sol

y es grande mi temor de que me hayas quitado a Dios.

Manuel Sosa, es un poeta y ensayista cubano. Nació en Meneses, Sancti Spíritus, Cuba, en 1967. Se graduó en Lengua Inglesa, y ejerció como profesor universitario hasta 1998, año en que emigró de Cuba. Escribió para revistas y periódicos de la isla, sobre todo reseñas de libros y temas culturales. Sus poemas han aparecido en antologías cubanas, mexicanas, chilenas y norteamericanas. Ha residido en Toronto, Charlotte y Atlanta, y en esta última trabaja desde el 2000 como supervisor de servicios sociales.